La llegada del bebé implica un cambio de vida radical desde todo punto de vista, aparecen un sin número de emociones que vale la pena vivir: trasnochos, cansancio, y mucha alegría, cada día, es un aprendizaje para todos, los padres se convierten en los mejores pediatras de sus hijos, reconocen el motivo de su llanto, e identifican perfectamente sus emociones.
Una vez se establece la lactancia y la madre y su bebé disfrutan de éste proceso, aparece un nuevo reto: el regreso al trabajo, implica dejar transitoriamente al bebé, continuar con una lactancia adecuada.
Es posible lograrlo, es por ello que antes de que llegue el momento de regresar debes iniciar de manera oportuna el banco de leche, con las normas asépticas adecuadas, recolección y transporte de la leche.
En el sitio de trabajo debe existir un sitio adecuado donde puedas de manera cómoda, segura y adecuada recolectar éste precioso líquido para que puedas alimentar de manera adecuada a tu bebé.
“El artículo 238 del código sustantivo del trabajo señala que la trabajadora tiene derecho al descanso remunerado por lactancia durante los 6 meses siguientes a la fecha del parto. Transcurrido ese tiempo el empleador ya no está obligado a otorgar permiso a sus empleadas para que alimenten o amamanten a sus hijos”.
Lactancia materna y vida laboral si es posible, es otro reto que puedes cumplir.
https://www.who.int/mediacentre/commentaries/breastfeeding/es/